Hemorragias y otras enfermedades vasculares

 

Se recomienda que las opciones de tratamiento sean tomadas por neurocirujanos con experiencia en patología vascular cerebral y en centros con acceso tanto a los estudios diagnósticos como de quirófanos con la tecnología necesaria.
Suelen debutar con distintos tipos de hemorragias cerebrales.
Se trata un evento grave con riesgo de vida y posibilidad de secuelas importantes para un individuo de corta edad, con un organismo en desarrollo.
La sangre derramada ocupa un volumen que genera destrucción de tejido sensible y aumenta la presión dentro de la cabeza, independientemente del origen del evento.
Los síntomas son dolor de cabeza, generalmente de inicio brusco, convulsiones y pérdida de conocimiento. También puede asociarse con déficit de la movilidad de una parte del cuerpo.
Requiere una rápida atención para evitar secuelas mayores. Puede necesitarse la colocación de drenajes de líquido cefalorraquídeo, monitoreo de la presión intracraneana, evacuación del hematoma o descompresivas craneanas.
El estudio indicado de urgencia es la Tomografía Axial Computada que será profundizado, a criterio del equipo tratante, con Resonancia Magnética por Imágenes y eventual Angiografía Digital.

 

Hemorragia del Prematuro

Hemorragia del Prematuro

Pueden presentar distintos grados de hemorragias cerebrales que además de comprimir el cerebro, inundan los ventrículos (pequeñas cavidades por donde circula el líquido cefalorraquídeo) provocando la llamada Hidrocefalia. Inicialmente puede manejarse con Punciones Lumbares, Ventriculares, Drenajes al Exterior o Lavado por Vía endoscópica. Una vez reabsorbidos lo coágulos debe evaluarse la presencia de Hidrocefalia que necesite implantar una válvula o la posibilidad de una atrofia cerebral (cerebro que no se desarrolla acorde al crecimiento del bebé).

Malformaciones Arteriovenosas

Malformaciones Arteriovenosas

Se manifiestan la mayoría de las veces por sangrados agudos. Generalmente, pasado un período inicial de alrededor de una semana el paciente se estabiliza y comienzan los estudios para arribar al diagnóstico. Según el tamaño, ubicación, riesgos y experiencia del equipo tratante ofrecerá la opción de tratamiento más efectiva. La microcirugía tiene un rol fundamental para las malformaciones de pequeño a mediano tamaño, otras pueden ser tratadas con combinación de tratamientos como embolización y/o radiocirugía y cirugía. El objetivo es evitar la repetición de los sangrados que pueden ocasionar complicaciones irrecuperables. Para las malformaciones detectadas de manera casual (en el estudio de cefaleas, convulsiones u otras manifestaciones menores), se recomienda su tratamiento ya que la tendencia al sangrado aumenta con la edad.

Aneurismas

Aneurismas

En estos casos los sangrados se distribuyen por las cisternas (espacios que rodean arterias y venas y por los que circula líquido cefalorraquídeo). La cefalea brusca y muy intensa acompaña su presentación y generalmente lleva al coma. Además la Tomografía inicial, deberá completarse a la brevedad un estudio de los vasos cerebrales, la Angio tomografía y la Angio Resonancia ofrecen diagnóstico y es conveniente completar con Angiografía digital. El tratamiento de aislar el Aneurisma, dilatación con forma de “hongo” de paredes muy delgadas y frágiles de una arteria, se consigue con la aplicación de un clip (especie de gancho) sobre el cuello del mismo. Requiere de un equipo altamente entrenado en esta patología con respaldo de Terapia Intensiva. En ocasiones puede indicarse el tratamiento endovascular.

Malformación de la Ampolla de Galeno

Malformación de la Ampolla de Galeno

Es una condición que se da en recién nacidos que presentan agrandamiento de su cabeza y muchas veces insuficiencia cardíaca asociada. Ocurre por la presencia de vasos anormales que desagotan directamente en la llamada ampolla de Galeno (una vena principal del cerebro), “inflándola” y produciendo bloqueo de la circulación del líquido, hidrocefalia y también una sobrecarga cardíaca. Su tratamiento se logra por Vía Endovascular, tapando esa comunicación. Obviamente, requiere de un equipo de especialistas en estos casos, tanto neurocirujanos como neonatologos.

Enfermedad de Moya moya

Enfermedad de Moya moya

Se caracteriza por el estrechamiento de importantes arterias cerebrales. De origen desconocido, es progresiva y lleva a que la sangre no pueda llevar el oxígeno y nutrientes necesarios al tejido cerebral llevando a un funcionamiento deficitario e incluso a infartos cerebrales con las secuelas de convulsiones, hemiplejías o retraso intelectual. Se diagnóstica inicialmente con Resonancia Magnética, que necesitará de Angiografía Digital para confirmar la sospecha. Los tratamientos apuntan a revascularizar (llevar arterias sanas a las zonas necesitadas) la corteza del cerebro. Esto se logra mediante by-pass (suturar una arteria externa del cuero cabelludo a una arteria interna de la corteza). También, pueden emplearse tejido que cubre el hueso del cráneo o la cubierta del músculo temporal para aportar un flujo sanguíneo adecuado.